20 mayo 2021

¿Cómo se crea una Smart Classroom? Codiseño de espacios de aprendizaje

En esta segunda entrega del encuentro con el equipo de investigación de Smart Classroom Project, abordamos el proceso de codiseño que llevan adelante para rediseñar los espacios de aprendizaje junto a los equipos de los centros educativos. 

“Desde el Proyecto concebimos el rediseño de un espacio de aprendizaje mediante un proceso participativo que implica al alumnado, equipo docente, equipos directivos, familias y otros miembros de la comunidad educativa, que trabajan conjuntamente y son guiados por nosotros para diseñar las nuevas smart classroom”, señala Casanovas Bayo. Y agrega, “abordamos todos los proyectos desde la reflexión, la experiencia y la evidencia científica poniendo el foco en el trabajo colaborativo, que consideramos fundamental”.

En cada proyecto que inician junto a los centros educativos, el equipo de investigación de Smart Classroom Project lleva a cabo una reunión inicial para conocer el proyecto educativo del centro y definir el espacio de actuación. “Se explica la metodología de codiseño y se determinan los participantes implicados. Además, llevamos adelante un diálogo con el equipo del centro y realizamos una recogida de datos del proyecto educativo y de las dinámicas didácticas para analizar y responder de la mejor manera a la necesidad educativa” expresa Anna Escofet Roig.

Sesión de codiseño con el equipo del Colegio Monti-Sion, Mallorca

 

Posteriormente, comienza el proceso de codiseño. Esta metodología consiste en 3 sesiones, con posibilidad de sumar más encuentros para realizar la presentación del informe y definición del prototipo a implementar. Va de una fase más inductiva y general a una más concreta.

En la primera sesión de codiseño, denominada fase emergente, participan los docentes del centro. Este encuentro tiene como objetivos conocer cuál es la percepción que los docentes tienen sobre los espacios actuales; promover el máximo número de ideas sobre las necesidades que tienen y se imaginan de la nueva aula y reflexionar sobre la configuración y utilización del aula tradicional y otros espacios escolares con el propósito de romper los esquemas y pensar un aula nueva teniendo en consideración las dimensiones ambiental, pedagógica y digital.

La segunda sesión de codiseño, la fase de ideación, cuenta con la participación de docente y alumnos. Según Bautista “en esta instancia definimos los detalles de la nueva aula para responder a las necesidades del profesorado y del alumnado, cómo puede el aula responder a las necesidades de las dimensiones ambientales, pedagógicas y tecnológicas y concretamos los detalles y organización conceptual de los diferentes sub-espacios y recursos de las aulas”.  

Por último, la tercera sesión, la fase concreción, cuenta con  la participación de docentes, familias, equipo impulsor, personal de gestión, monitores, etc. y es allí donde elaboramos el prototipo de aula. “Presentamos el material y se explica el funcionamiento de los recursos, representamos las zonas que debe tener el aula concreta y los espacios exteriores según el espacio escogido cada escuela. Además se diseñan y dibujan los elementos que debería tener el aula y de los que han salido en las sesiones anteriores y que son fundamentales para la configuración del espacio. La idea es poder concretar al máximo” menciona López Costa.

«El codiseño fomenta una cultura participativa, implicando al estudiantado en la toma de decisiones del centro educativo»

 

Una vez finalizada la etapa de codiseño, se presenta un informe con lo realizado, el prototipo final de aula y el protocolo a seguir. En lo que respecta a la implementación, se hace un acompañamiento al equipo del centro, además de un listado de materiales y contacto con proveedores y asesoramiento en la toma de decisiones en la implementación final.

Parte importante de la justificación para este proceso resulta ser la evidencia científica. La participación de los diferentes agentes educativos en el diseño de los espacios aporta numerosos beneficios, tanto en el resultado del propio diseño como para los participantes. El primero de ellos, es que la participación del estudiantado mejora la calidad del diseño y lleva a la implementación de resultados más adecuados y deseados. En segundo lugar, el codiseño fomenta una cultura participativa, implicando al estudiantado en la toma de decisiones del centro educativo. En tercer lugar, este proceso da la oportunidad al estudiantado a expresar su opinión y puntos de vista. Finalmente, la participación del estudiantado en los procesos de diseño influye en sus procesos de aprendizaje y en su bienestar, ya que el mismo proceso de codiseño es una experiencia de aprendizaje con la aplicación de competencias y habilidades transversales.