14 mayo 2021

¿Qué es una smart classroom?

En un encuentro con el equipo de investigación de Smart Classroom Project, reflexionamos sobre el concepto de ‘aulas inteligentes’ y abordamos diversos temas relacionados con los espacios de aprendizaje para pensar, desde la pedagogía y la evidencia científica, como favorecer el bienestar de los estudiantes y mejorar su experiencia de aprendizaje. Hoy, la primera parte de este enriquecedor diálogo.

Aprendizaje basado en proyectos, gamificación, flipped classroom, aprendizaje indagativo, son muchas las nuevas metodologías y estrategias pedagógicas que actualmente se utilizan en los centros educativos, y la mayoría de ellas están centradas en un aprendizaje activo, participativo y colaborativo de los estudiantes. Todas ellas, junto con metodologías más clásicas, como la explicación magistral, se confinan de forma flexible en las aulas. Además, los protagonistas y elementos que configuran la actividad de enseñanza-aprendizaje no son igual que el siglo pasado: estudiantes, profesores, contenidos, recursos, tecnología digital.

Aun así, “el espacio para aprender en la escuela no ha experimentado prácticamente cambios con respecto a su configuración y estructura. La mayoría de las aulas se estructura de forma tradicional, generalmente en filas y columnas de sillas y mesas, ante la mesa del profesor y la pizarra, para dar respuesta a una sola metodología: la exposición magistral”, señala Marta López Costa, Doctora en Pedagogía y Profesora de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya.

Este escenario, evidencia la necesidad de replantear el diseño, la composición y el propósito de las aulas tradicionales ya que no responden a las expectativas y necesidades educativas actuales. El espacio de aprendizaje en la escuela también requiere adaptarse a los nuevos contextos y recursos que existen, como la tecnología digital, que forman parte de nuestra realidad cada vez con más intensidad. Por tanto, ¿cómo debemos repensar los espacios educativos?

“El diseño de un espacio educativo debe facilitar el aprendizaje del alumnado y su bienestar. A su vez, este espacio debe ser diseñado especialmente para responder a metodologías pedagógicas basadas en un enfoque globalizador del currículum y el aprendizaje a partir de la indagación en los que se fomenta el aprendizaje activo y se espera que el alumnado participe activamente, tenga iniciativa y sea proactivo. Un aprendizaje activo que fomente la autonomía, el movimiento, la colaboración y la experimentación del alumnado”, expresa Anna Escofet Roig, Doctora en Ciencias de la Educación y Profesora de la Facultad de Educación de la Universitat de Barcelona.

¿De qué hablamos cuando hablamos de Smart Classroom?

“Una smart classroom es un espacio de aprendizaje diseñado a partir de un proceso de codiseño que articula la dimensión pedagógica con la dimensión ambiental y la dimensión digital. Se fundamenta en evidencias científicas que emergen de la investigación. Estos espacios permiten el aprendizaje a partir del bienestar de todas las personas que la habitan y responden a cualquier necesidad pedagógica, posibilitando una experiencia de aprendizaje satisfactoria y un desarrollo integral del alumnado”, explica Guillermo Bautista, Doctor en Pedagogía y Profesor de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya y profesor asociado de la Facultad de Educación de la Universitat de Barcelona.

Por otro lado, María Casanovas, Máster de Formación del Profesorado y especialista en metodologías y espacios educativos para la personalización del aprendizaje, agrega que, “nosotros utilizamos el concepto de Smart Classroom sobre todo fundamentado en dos cosas: el bienestar del alumno mientras aprende y en potenciar al máximo las posibilidades del espacio para aprender. Estos son los ejes fundamentales”.

Espacio codiseñado por el equipo de Smart Classroom Project en la Escola Pública Roser Capdevila

En un mundo tecnologizado, en el cual los espacios educativos han adoptado las tecnologías muchas veces sin tener claro para qué y cómo, podría ser que pensáramos que una smart classroom se vincula mucho  con una integración intensiva de la tecnología y no es así. Al respecto, Bautista, advierte “nosotros decimos que intentamos que en los espacios de aprendizaje la tecnología tenga un papel sólo funcional y también sobre todo invisible, que usamos la tecnología sólo cuando sea necesario. Por tanto el concepto de smart classroom se asocia más al bienestar de la persona y a un aprendizaje tranquilo y agradable  y con el concepto de organización del aula, instantáneo, motivador, que apoye el aprendizaje y que fomente la colaboración”.

En esta línea, surge en el año 2016 el grupo de investigación interuniversitario Smart Classroom Project,  con el propósito  de repensar los espacios de aprendizaje necesarios para llevar a cabo las nuevas metodologías educativas y para ofrecer bienestar físico y emocional a todo el que haga uso. “Con el objetivo de acompañar a los centros en el proceso de rediseño de los espacios educativos y fomentar el aprendizaje y la mejora educativa, ofrecemos un acompañamiento para impulsar estos cambios”, expresa Marta López.

Rediseño del espacio de aprendizaje en la Escola Miquel Martí i Pol